Con la llegada del invierno, mantener una temperatura agradable en casa sin que el consumo energético se dispare se convierte en una de las principales preocupaciones. En este contexto, sustituir las ventanas tradicionales por sistemas modernos como los de aluplast es una de las soluciones más eficaces para mejorar la eficiencia energética del hogar y reducir de forma notable el gasto en calefacción.

Las ventanas antiguas, una de las principales causas de pérdida de calor

Las ventanas antiguas, especialmente aquellas con marcos metálicos o de madera en mal estado y con acristalamientos simples o mal sellados, son responsables de importantes pérdidas de calor. Se calcula que entre un 25 % y un 35 % del calor de una vivienda puede escapar a través de ventanas poco eficientes. Esta pérdida obliga a utilizar la calefacción durante más tiempo y a mayor intensidad, incrementando considerablemente la factura energética.

Ventanas aluplast: aislamiento térmico de alto rendimiento

Las ventanas aluplast, fabricadas en PVC de alta calidad y diseñadas con tecnología multicámara, ofrecen un alto nivel de aislamiento térmico. Sus perfiles avanzados, junto con la posibilidad de incorporar vidrios dobles o triples con tratamiento bajo emisivo, reducen de forma drástica la transferencia de calor entre el interior y el exterior. Además, sus sistemas de cierre hermético evitan la entrada de aire frío y corrientes, un problema habitual en ventanas antiguas.

Menor uso de calefacción y mayor ahorro energético

Gracias a un mejor aislamiento, el calor generado en el interior de la vivienda se mantiene durante más tiempo. Esto reduce la necesidad de utilizar la calefacción de forma continua. En términos prácticos, el ahorro energético tras la instalación de ventanas aluplast puede situarse entre un 20 % y un 40 % en los costes de calefacción, dependiendo del clima, la orientación del inmueble y el estado previo de las ventanas.

Más confort térmico y menos problemas de condensación

Además del ahorro económico, el confort térmico mejora de forma notable. Las estancias mantienen una temperatura más uniforme, se eliminan las zonas frías junto a las ventanas y se reducen los problemas de condensación y humedad habituales en sistemas antiguos. Todo ello contribuye a un ambiente interior más saludable y a una mejor conservación del hogar.

Una inversión rentable para el hogar

Renovar las ventanas antiguas por sistemas de última generación de aluplast no solo permite ahorrar energía y reducir la factura de calefacción, sino que también mejora el confort, la sostenibilidad y el valor de la vivienda. Se trata de una inversión inteligente y rentable que empieza a notarse desde el primer invierno.

Fuente: aluplast